La Minería está presente en la historia de Brasil

La historia de Brasil está ligada a la historia de las actividades extractivas desde el descubrimiento en 1500. Poco después de la llegada de los portugueses, el gobierno lusitano impulsó varias expediciones para buscar oro y piedras preciosas, principalmente en zonas más distantes de la costa brasileña. La minería fue una de las principales responsables de la ocupación del territorio y uno de los sectores básicos de la economía nacional.

Las expediciones realizadas en el interior del país recorrieron todo el nuestro territorio en busca de metales valiosos (oro, plata, cobre) y piedras preciosas (diamantes, esmeraldas).

1552

La evidencia más antigua de la presencia de hierro, reportada en una carta a D. Juan III, Rey de Portugal, por el Bispo Afonso Sardinha.

1590

Descubrimiento del primer yacimiento de oro, cerca de Pico do Jaraguá, Capitanía de São Vicente, en las proximidades de la actual ciudad de São Paulo.

1595

Organizada la primera expedición al interior de Brasil en busca de oro, desde Paraty hasta la cuenca del Rio Sapucaí, en incursión de Martim de Sá.

1603

Primera referencia a la legislación minera en Brasil, del 15 de agosto.

1608

Primer descubrimiento de oro atribuido a Manuel Borba Gato en las tierras del actual Estado de Minas Gerais, en las márgenes del Rio das Velhas.

1709 a 1720

A principios del siglo XVIII se encontraron metales preciosos y piedras valiosas en el interior de la Capitanía de São Paulo en zonas que hoy corresponden a los estados de Minas Gerais, Goiás y Mato Grosso. El descubrimiento provocó un flujo de población desde Portugal y otras zonas pobladas de la colonia e interiorizó el desarrollo del país.

1780

El Gobernador de Minas sugiere a la Corona Portuguesa la implantación de una empresa siderúrgica.

La minería provocó una serie de modificaciones en Brasil: un nuevo centro económico creció en el Sureste, las relaciones comerciales se desarrollaron y la población comenzó a vivir cada vez más en las ciudades. Este movimiento urbano contribuyó a la diversificación de la economía y al surgimiento de nuevos grupos sociales como: comerciantes, artesanos, abogados, médicos, entre otros.

1930 à 1980

El panorama minero en Brasil cambió a partir del siglo XX. En ese momento, a través de una política gubernamental basada principalmente en subvenciones, es decir, en los incentivos financieros directos del gobierno al sector, comienza a profesionalizarse. Esto sirvió para crear la base de una economía industrial.

1981

Promulgada la ley 6.938, del 31/08/81, estableciendo la Política Nacional del Medio Ambiente, sus propósitos y mecanismos de formulación y aplicación, que provocó cambios profundos en las actividades minerales del país.

Siglo XXI

Actualmente, el valor de la minería como base para todas las industrias y fuente de generación de riqueza para Brasil es incuestionable. Según la Agencia Nacional de Minería de 2016, es una de las principales actividades económicas del país. Con 9.415 minas en operación y ocupando sólo el 0,5% de todo el territorio nacional, la industria minera genera más de 180 mil empleos directos y aproximadamente dos millones indirectos, además de representar el 30% de la balanza comercial.